El mundo de la realidad tiene sus límites, pero el mundo de la imaginación no entiende de fronteras. Desde hace unos meses, el mallorquinismo reside en una película cuyo desenlace es el sueño europeo. Cada vez está más cerca, quedan siete jornadas y la ilusión sigue intacta. Pero siempre, tanto en el fútbol como en la vida, hay un golpe que te devuelve a la realidad. Hoy, tras ir por delante la mayor parte del encuentro, el Celta ha sido ese jarro de agua fría que te despierta del sueño. El RCD Mallorca dice adiós al sueño europeo.
La primera parte no podía comenzar mejor para los de Jagoba Arrasate. En el minuto 17, un centro teledirigido de Sergi Darder encontró la cabeza de Martin Valjent, que se elevó como un obelisco en el área para firmar el 1-0. El sol brillaba en Son Moix, la grada sonreía y el Celta de Vigo no se acercaba ni con permiso al área de Dominik Greif. Todo era control y buenas sensaciones. Pero el fútbol siempre deja una espina, y esta vez vino en forma de lesión: Vedat Muriqi se marchó cojeando y con muy mala cara. A falta de más pruebas, es baja segura para el próximo duelo ante la Real Sociedad.
Las 8️⃣ jornadas que tiene el Mallorca por delante en Liga:
— FutbolMallorca (@FutbolMallorca) April 5, 2025
[✈️] Real Sociedad
[????] Leganés
[✈️] Barça
[✈️] Girona
[????] Valladolid
[✈️] Real Madrid
[????] Getafe
[✈️] Rayo Vallecano
¿Y ahora qué? ???? pic.twitter.com/mxHerkrseI
El RCD Mallorca, desmoralizado en la segunda parte
Dicen que las segundas partes siempre son buenas, pero el RCD Mallorca es la excepción que confirma la regla. El conjunto bermellón salió del vestuario dormido y sin ambición, como si todo el trabajo del primer tiempo bastara para dejar los tres puntos en casa. Los de Giráldez apretaban cada vez más las tuercas a la defensa insular, hasta que Alfon, con un eslalon digno de jugón, definía al palo largo de Greif para empatar el encuentro. Todo se ponía cuesta arriba para el Mallorca, que estaba brindando a su afición una de sus peores caras de la temporada. Y cuando nada parecía poder ir a peor, un centro llovido al área bermellona acababa con el remate de Fer López en el fondo de las mallas en el 73 de partido. La estacada final.
La derrota duele el doble cuando sabes que es un rival directo. El Celta se impulsa en la clasificación, séptimo y con 43 puntos, que les mete de lleno en la pugna por Europa. Mientras que el conjunto bermellón, noveno y con 40, deberá revertir la situación el fin de semana que viene ante la Real Sociedad. A falta de ocho jornadas, el sueño sigue vivo, pero las balas ya no se pueden desperdiciar.
