Había muchas ganas de Son Moix y no es para menos, en una temporada que se antoja lusionante para el Real Mallorca. La afición ha respondido, teniendo 17.775 almas llenando el nuevo fondo que esperemos aliente a los nuestros. El mallorquinismo está más enganchado que nunca y el equipo ahora tiene que responder. Eso sí, hoy no pudo ser.
El plan de Javier Aguirre no cambia demasiado entre partidos y volvimos a ver ese bloque bajo del conjunto bermellón. Muy bien armado atrás, sin fisuras y esperando su oportunidad a la contra. La primera parte terminó sin mucho que contar, con una mucha posesión para el Villarreal, pero con pocas ocasiones. Un tiro desde muy lejos de Baena, que obligó a Raijkovic a lucirse, fue lo único de los visitantes. El Mallorca, por su parte, logró un remate tímido de cabeza de Raíllo en un córner.
Lo peor de la primera parte, la lesión del Kaiser, que no pudo continuar tras recibir un golpe en el tobillo y se retiró del campo en camilla. Se vio al capitán muy afectado.
Así se ha retirado Antonio Raíllo antes de que el partido llegase al descanso.
— FutbolMallorca (@FutbolMallorca) August 18, 2023
Parece tobillo izquierdo, al menos el andaluz ya se había quitado la bota de ese pie. pic.twitter.com/6meRnOTp04
La segunda parte empezó con cambios y volvieron Darder y Costa como revulsivos. Aún así, esto no funcionó como en Gran Canaria la pasada jornada y el Mallorca salió con menos garra. El Villarreal empezó a llegar con más claridad y terminó encontrando el gol en un córner. No parecía encontrar el Mallorca la tecla, ni con la entrada de Larin, y Raijkovic volvió a salvar a los bermellones. Quedaban 20 minutos y la reacción parecía muy lejana.
El partido daba sus últimos coletazos con un tiro de Larin que se iba muy cerca del palo, siendo está la ocasión más clara de los de Aguirre, que no consiguieron poner a prueba al guardameta visitante. Raijkovic, en el añadido, salvaba el segundo del Villarreal.
La decepción invadió Son Moix, que se silenció en los minutos finales y el Mallorca se dejaba los primeros tres puntos en casa. Sin capacidad de reacción frente a un Villarreal que no se topó con muchos problemas para defender la ventaja. La primera gran prueba del Mallorca se queda en decepción. Queda mucha temporada y los fichajes siguen sin rodaje, pero hoy faltó la garra que caracterizaba al equipo en los partidos de Son Moix.