El Mallorca de las dos caras. Después de una dolorosa derrota en Sevilla, donde el equipo mostró una de sus peores versiones de la temporada, los bermellones regresan a casa para recibir al Villarreal. Después del pleno de victorias en casa desde el retorno a la competición, los mallorquinistas confían en volver a ver la mejor cara del equipo o, al menos, la que se lleva los tres puntos. En la dinámica actual, Son Moix puede ser vital de cara a la permanencia.

Los partidos como visitante se le resisten al Mallorca. Lo comentaba Javier Aguirre en rueda de prensa: «Recuerdo que a principio de temporada era al revés, ganábamos fuera y perdíamos en Mallorca… hay que buscar el equilibrio». Desde el regreso a la competición después del Mundial, en todos y cada uno de los partidos ligueros fuera de la isla, el Mallorca ha salido de vacío. Getafe, Osasuna, Cádiz y Sevilla suponen cero puntos de 12 posibles, lo que contrasta con el número de puntos obtenidos en Son Moix: nueve de nueve, pleno de victorias.

El feudo bermellón, que continúa con la reforma, se está convirtiendo en uno de los estadios más difíciles en los que puntuar. Ni Atlético de Madrid -antes del parón- ni Valladolid, ni Celta, ni, sobre todo, Real Madrid, han conseguido si quiera marcar en Mallorca. Además, en este último encuentro ante el vigente campeón de liga vimos una de las mejores actuaciones del equipo de la temporada. Contra el Villarreal, el objetivo no es más que continuar con esta dinámica. Si Aguirre consigue encontrar la tecla en las visitas y el Mallorca sigue ganando en casa, el mantenerse en primera un año más se pone muy de cara. 

Por parte del Villarreal, los de Quique Setién no pasan por su mejor momento. Del 6 de noviembre al 30 de enero, el único equipo con el que habían perdido era el propio Mallorca. Ahora bien, desde que a finales de enero cayeran derrotados ante el Rayo Vallecano, acumulan tres derrotas consecutivas. Destacar, sobre todo, la derrota contra el Elche, que hasta ese momento no había conseguido ganar en todo lo que llevábamos de liga. Para el partido de mañana, además, una dificultad añadida es afrontarlo sin Gerard Moreno, que ha estado toda la semana entrenando al margen, aunque Setién no lo descarta del todo.

Ahora mismo, parece que la tranquilidad del Mallorca pasa por lo que hagan en Son Moix. Hasta que el equipo recupere su mejor versión cuando juega como visitante, no hay nada mejor que rendir en casa. Los de Aguirre ya demostraron ser capaces de vencer a este Villarreal y, continuando con la racha actual, quieren volverlo a hacer. Asimismo, si los bermellones consiguieran los tres puntos, Europa volvería a ponerse a tiro, por lo que sería un motivo más de ilusión para la afición mallorquinista.