Ya me habían hablado maravillas sobre Jaume Costa, pero poder contrastarlo ha sido una gozada. Una de las nuevas caras del RCD Mallorca para esta temporada cogió la llamada de FutbolMallorca para reflexionar sobre el fútbol, la vida y Twitch. El lateral valenciano siempre ha tenido una percepción del día a día algo poco común en un futbolista de élite. Un currante empedernido, que reconoce no haber sido el mejor en cuanto a calidad, pero sí en cuanto a trabajo. Tras diez años como ‘groguet’, cambió de aires. Pudo quedarse por casa: sonaron en su momento Elche y Levante. Pero Pablo Ortells y Luis García Plaza tenían un plan. Jaume Costa ya está disponible para el partido del sábado y ahora, con una actitud de veterano, solo piensa en ayudar lo máximo posible al equipo para continuar en la élite del fútbol español.
Empezamos por lo más reciente. Tu situación física. ¿Cómo estás? ¿Disponible para el partido ante el Athletic Club este próximo sábado? «Estoy bastante bien, contento por cómo está yendo la cosa después de la lesión. He tenido mala suerte, porque nunca había estado tanto tiempo con molestias. Cambiar de aires tal vez también haya provocado el estar más tiempo fuera… Ya estoy con muchas ganas de aportar al equipo».
Un equipo, un RCD Mallorca, que ha empezado LaLigaSantander de una manera sublime: tres jornadas, dos victorias y un empate. ¿Dentro del vestuario os esperabais un inicio como este? «Nunca se habla de cómo vas a empezar o acabar. Al fin y al cabo tú te preparas lo máximo posible para afrontar cada partido, para luchar por la victoria y llegar al objetivo, que en nuestro caso es sumar los puntos suficientes para seguir una temporada más en la élite. Hemos empezado muy bien, pero no nos debemos confiar. Los que llevamos tiempo en Primera sabemos que en algún momento puedes tener un bajón y pagarlo caro. Pies en el suelo, cabeza fría y trabajar mucho».
«El Mallorca ha hecho un gran esfuerzo en traer jugadores experimentados y con partidos en Primera. Algo que, por lo que me han contado, faltó hace dos temporadas»
Volvemos unos meses atrás, a tu despedida del Villarreal. En esa rueda de prensa dices que nunca hay que rendirse. No sé si eso define la actitud de Jaume Costa desde que empieza en el mundo fútbol, la actitud de alguien que ha luchado y al que no han regalado nada. «Lo dije porque gracias a Dios llevo muchos años en Primera División, trabajando en una cosa que amo. Al estar tanto tiempo, uno siempre tiene momentos buenos y momentos malos. De esos momentos no tan buenos, que he tenido muchos, son de los que más se aprende. Con ayuda de los familiares, con ayuda externa, siempre sales de esas adversidades. Ahora me toca ser el veterano y es algo que intento inculcar a los más jóvenes, que no han tenido esos malos momentos. Quiero ser un ejemplo de trabajo, entrega, sacrificio y superación».
Antes de vestirte la elástica del Valencia Mestalla, ¿cuál era el sueño que tenía Jaume Costa en la infancia? «Yo de pequeño no quería ser futbolista, yo quería jugar al fútbol como la mayoría de chavales que están en el colegio y salen al patio. Coger una pelota, caerte, levantarte. Lo que llegó un momento en que mis padres se dieron cuenta de que podría valer para esto del fútbol y me apuntaron a la escuela del Valencia. Ni mucho menos me esperaba llegar hasta donde lo he hecho, pero siempre he sido un tío que, haciendo las cosas que me gustan, me pongo muy serio. No era el mejor, pero sí de los que más trabajaba».

Pasan los años y dejas el Valencia para entrar en la cantera del Villarreal. Ahí, como ‘groguet’, empiezas una andadura en la que, a lo largo de más de 10 temporadas, te has encontrado con dos entrenadores muy importantes en el panorama nacional como son Marcelino García Toral y Unai Emery. «Todos los pasos que he dado, ya sean para delante o para atrás, han ayudado a que esté hoy aquí. Por eso siempre he estado muy agradecido a todos los entrenadores que he tendido; los que me han querido más, y los que menos.
Marcelino ha sido el entrenador que mejor rendimiento me ha sacado en toda mi carrera. Aunque claro, también es con el que más tiempo he estado: tres años en Villarreal y un mes en Valencia, hasta que desgraciadamente le tiraron. Ha sido una influencia necesaria en mi carrera porque me pilló muy joven. Él, con su carácter, me transmitió mucha confianza y conseguí llegar a un nivel muy alto. Tras Marcelino llegaron Fran Escribá, Luis García, Javi Calleja y Unai Emery. Con éste último jugué 25 partidos, pero por todos lados: de lateral derecho, de lateral izquierdo de mediocentro. De Unai siempre agradecí la confianza que depositó en mí aún no estando en su equipo titular. Tuve un papel muy importante en toda la temporada pasada aportando mi experiencia».
Ya que mencionas a Luis García Plaza… Viviste un poco esa extraña situación en Villarreal. Ese momento en que despiden a Javi Calleja, contratan a Luis y, pocos partidos después, vuelve Javi. Para un jugador, esa situación, debe ser extraña. «Al final nosotros estamos acostumbrados, desgraciadamente, a cambiar de entrenadores. El hecho de que cuando las cosas van mal se tiene que cambiar al entrenador… Siempre lo he dicho: es más fácil tirar al entrenador que a 25 jugadores, cuando la realidad sería justo lo contrario porque son los jugadores quienes tienen más culpa. En aquella época Luis estuvo unos diez partidos y yo estaba muy ilusionado. Con Javi no estaba teniendo protagonismo y con Luis lo empecé a jugar todo. Cuando volvió Javi, volví al banquillo. Personalmente me frustró, pero el tiempo me ha enseñado que es mejor no pensar en las cosas que tú no puedes controlar».
«Ojalá Take y Kang-In hagan una gran dupla sobre el césped y ayuden mucho al equipo»
Por cómo hablas de Luis García Plaza, su papel se antoja clave para que ahora estés en el Mallorca. «Llegar a Mallorca se da por el gran interés que mostró el club por mí desde el principio. Tenía otras opciones, alguna muy cerca de casa. Pero la insistencia del Mallorca, de los dirigentes, de todas las partes que me interesaban hizo que me decantase por venir. También sabía que aquí estaba Luismi, el entrenador de porteros que estuvo en el Villarreal; a Luis García y a Pablo Ortells también les conocía de esa etapa. Estaba muy tranquilo porque sabía que me iban a cuidar muy bien».
Diez años en el Villarreal dan para mucho. En todas esas temporadas has podido jugar y entrenar con jugadores de la talla de Gerard Moreno, Santi Cazorla, Bruno Soriano o Trigueros. «Es una pasada. Haber entrenado con esa clase de compañeros, haber subido al primer equipo y jugar con Marcos Senna, Nilmar, Bruno Soriano, etc. Para mí fue un privilegio. Es más, en el Valencia hice lo propio con Villa o Joaquín. Jugadores que ahora los ves y solo puedes sentirte orgulloso de haber compartido algo con ellos. En Villarreal pasé a ser uno de los veteranos, pero Bruno Soriano, para mí, es el ejemplo, de persona y futbolista perfecto para un equipo. He tenido compañeros con los que he podido madurar y crecer; y ahora puedo ver cómo jugadores jóvenes, como Pau Torres o Gerard Moreno, evolucionan y se afianzan».
Mi ejemplo, mi referente, mi CAPITÁN. Ha sido un orgullo llevar el 21 este año. Te lo mereces más que nadie❤️ pic.twitter.com/it1QVyNa5d
— Jaume Costa (@jaumecosta11) May 27, 2021
Toda esta trayectoria parece idílica. De menos a más y afianzándote en un club como el Villarreal. Echando la vista atrás, tal vez, lo único que falta es la presencia en la Selección Española. ¿Hay alguna espinita clavada por no haber gozado de esa oportunidad? «Nunca he sido tan exigente conmigo mismo como para pensar en ir a la Selección. Estuve preseleccionado en alguna ocasión, eso sí. En mi carrera siempre me he centrado en mi club. A partir de ahí, el ir a la Selección hubiera sido un gran premio. Pero claro, vivimos una época donde el nivel español es muy alto y vaya quien vaya rinde a un alto nivel».
«Marcelino ha sido el entrenador que mejor rendimiento me ha sacado en toda mi carrera»
Este Mallorca, este proyecto de Primera División, ¿cómo lo ves? ¿Crees que se están asentando unas bases importantes para un futuro a medio-largo plazo? «Este es un proyecto muy ilusionante. El club ha hecho un gran esfuerzo en traer jugadores experimentados y con partidos en Primera. Algo que, por lo que me han contado, faltó hace dos temporadas cuando se bajó a Segunda División. Eso no significa que no vayamos a sufrir, habrá momentos duros. Por suerte tenemos un vestuario muy bueno, algo que por experiencia es fundamental para conseguir los objetivos. En nuestra cabeza solo pasa el ir a San Mamés y ganar. Suena a tópico, pero pensamos en ir pasito a pasito».

Llegamos un poco al final. Unas últimas preguntas donde me gusta preguntar sobre Redes Sociales, Twitch, etc. ¿Tú consumes estas plataformas? ¿Qué opinas de la reconversión que están viviendo los medios de comunicación? «En el confinamiento me hice Twitch. Soy un tío al que le gusta jugar en los ratos libres, estar en el ordenador. Me pilla un poco fuera de onda, pero me gusta toda esta nueva innovación. Todo el futuro para por Twitch, por Discord, todos los juegos multiplataforma que existen. Todo el mundo se adapta, pero no se valora. Este contexto es el futuro, porque poco a poco irán apareciendo más trabajos relacionado con estas plataformas y más gente que consuma.
Meterme en el debate de youtubers, periodistas y demás… Creo que cada uno debe aportar, unirse y ser consecuente con lo que haces. Si tu trabajo lo haces bien no tienes que tener ningún problema con que otro también lo haga. Lo importante sería crecer juntos y llevar al periodismo y todo lo relacionado a las entrevistas online a buen puerto para ganar todos».
«Yo de pequeño no quería ser futbolista, yo quería jugar al fútbol como la mayoría de chavales que están en el colegio y salen al patio»
También estás bien presente en otras RRSS como Instagram y Twitter. Gran trabajo de equipo el que hiciste con Kang-In Lee, que en FutbolMallorca te mediopillamos comentándole una foto. «Tengo que reconocer que en ese momento ya sabía que Kang-In venía (risas). Con él hice muy buenas migas en el Valencia. Los dos somos muy competitivos, algo que es muy bueno dentro de un equipo. Nos llevamos muy bien, y aunque no hablemos todos los días, sabemos que estamos el uno para el otro. Le pregunté si venía y me lo dijo. Igual que con Take. Cuando salió el rumor de que podía volver al Mallorca le hablé y me contestó. Nos tenemos respeto y eso ayuda a enterarnos de algún que otro fichaje antes de hora».
Ya que lo dices, menuda la que pueden liar Take y Kang-In juntos en el césped. «Ojalá hagan una gran dupla. Es algo que les digo a los dos: ‘No lo cuento, lo hago’. Tenemos mucha ilusión de que todo el equipo haga un gran año, que ellos se salgan y que, siendo jóvenes, puedan quedarse aquí muchos años o que vengan grandes equipos a por ellos. Para que eso ocurra tienen que pelear en los entrenamientos y en el campo darlo todo».