El Mallorca recibe mañana al Lugo en el enfrentamiento correspondiente a la trigésimo cuarta jornada de competición. La dinámica del Mallorca no es excelente, solo una victoria en los últimos cinco encuentros, la lograda en casa ante el Leganés, y dos derrotas y empates en plazas complicadas. Si la dinámica de los bermellones no es excelente, calificar la de los lucenses es sencillo, acumulan una desastrosa racha de once partidos sin conocer la victoria, unos números que han hecho que la tranquilidad de la que gozaban a inicios de temporada tras la llegada de Nafti al banquillo gallego se haya convertido en la agonía de estar solo dos puntos por encima del descenso, coincidiendo con la destitución de Medhi Nafti y la llegada de Luis César Sampedro.
El Mallorca afronta el partido con totalidad de efectivos gracias a la recuperación de un jugador clave como lo es Galarreta, las únicas bajas son por acumulación de amarillas o por lesiones de larga duración. Si bien el vasco ha sido una de las sorpresas agradables de la temporada y ayer el míster admitía que estaba siendo uno de los mejores del equipo, se desconoce si será titular o si comenzará el encuentro desde el banquillo, lo único que se sabe a ciencia cierta es que el equipo agradecerá su vuelta al verde. Después de varios partidos en los que Russo ha ido supliendo las bajas de los centrales titulares, Valjent y Raíllo, todo apunta a que, a pesar del buen rendimiento del argentino, que renovó hace apenas unos días, el eslovaco y el cordobés volverán a formar en la zaga mallorquinista. Más allá de la duda de Galarreta, el once tipo de este Mallorca solo ofrece incógnitas arriba, la pregunta es quién acompañará a Amath en la delantera, LGP ha ido alternando durante las últimas jornadas, y si se me permite opinar, Álvaro Giménez ha realizado buenos partidos, pero Abdón da esa sensación de peligro cada vez que ronda el área y no sorprendería que fuese titular mañana.
El Mallorca sabe que el momento de la temporada es clave, todas las victorias son un pasito hacia el objetivo y la realidad es que se enfrenta el mejor equipo de lo que va de segunda vuelta contra el peor, por lo que los bermellones, sin decir que es un partido fácil ni mucho menos, deberían salir vencedores del envite. Por su parte, los gallegos, que llevan de capa caída varias semanas, saben de la dificultad del encuentro y difícilmente saldrán a Son Moix a jugar de tú a tú al Mallorca, sino que se refugiarán en su campo y buscarán aprovechar sus virtudes, que entre otras son la velocidad de sus bandas y la capacidad aérea a balón parado.
Partido clave para ambos equipos en el tramo de la temporada en el que todos los partidos amenazan la salud cardíaca del aficionado, el Mallorca quiere hurgar en la herida del Lugo para acercarse un poco más al objetivo y el Lugo debe empezar a sumar de a tres si no quiere pasar un final de temporada agónico.