Marc Pedraza y el Mallorca separan sus caminos. Tras tres temporadas y dos ascensos, el catalán se marcha del proyecto bermellón al que se unió en 2017, cuando la entidad balear se encontraba en Segunda División B.
Marc acudió a la llamada del club en el que su padre dejó huella y no dudo en dar el paso para militar en las filas rojinegras. El ex del Numancia tuvo gran parte de culpa de los éxitos que atesoraría su equipo, consiguiendo llevar al Mallorca a la Primera División en sólo dos años.
Tras llegar a la élite, su participación en la presente temporada ha sido escasa, pero Pedraza ha sido uno más que ha sumado lo que tenía que sumar y que lo ha dado todo cuando la ocasión lo requería. Hombre de honor y palabra, su paso por Palma se recordará por mucho tiempo.