El tren de la Primera División pasó por su decimoctava estación y nos dejó un duelo muy entretenido entre Real Mallorca y Sevilla FC. El choque, que se disputó en el estadio de Son Moix ante más de 14.000 almas, acabó cediendo de lado de los visitantes, que vencieron merecidamente a los bermellones por 0 a 2 gracias a los goles de Diego Carlos y Ever Banega.

Los titulares volvieron a la acción: Vicente Moreno volvió a alinear a los de siempre, con Lago, Kubo y Budimir arriba. Por su parte, Lopetegui no fue menos y puso toda la carne en el asador con un once plagado de talento, en el que Ever Banega y Joan Jordán fueron los encargados de hacer funcionar a este Sevilla.

Los hispalenses fueron los primeros en encontrar el premio del gol, en un inicio de partido muy digno por parte de ambas escuadras. Diego Carlos puso el 0-1 tras el bote de uno de los varios saques de esquina de los que dispuso el equipo de Julen Lopetegui. El Mallorca volvió a pagar su falta de acierto en los últimos metros, y vio como Lago Junior y Ante Budimir no lograron aprovechar un manojo claro de ocasiones que, de haberse convertido, hubieran mantenido a los baleares en el partido durante más tiempo.

El Sevilla estuvo ordenado y bien plantado en todas sus líneas, pero además hoy tuvo a la suerte (y al VAR) de su lado. La tecnología anuló un discutido tanto a los locales, y confirmó una pena máxima a su favor que Ever Banega aprovechó para duplicar la ventaja de los andaluces. Con el 0-2, al Mallorca le faltó un plan B y a los visitantes les sobraron tablas. No se jugó a nada más, y Vaclík acabó el encuentro como un espectador, sin tener que intervenir de manera decisiva, denotando la carencia de la artillería mallorquina, que acabó sumando a su elenco principal las prestaciones de Cucho, Chavarría y Febas.

Una derrota que echa por tierra la posibilidad de acabar el año lejos del descenso, en caso de que el Celta de Vigo consiga sumar una victoria en su acometida ante el Levante. Y ahora, a descansar y a preparar un encuentro clave ante el Granada en Los Cármenes, donde seguro que el Mallorca querrá alargar su buena racha a domicilio, una vez que ya consiguiera tumbar el muro psicológico de no haber sumado unidades jugando a horas de avión lejos de casa.