Pasar de Tercera División a Segunda División B es un salto importante y complicado. Más aún si eres de una isla y le tienes que sumar una cantidad de desplazamientos inesperados por culpa de un cambio de grupo. Más aún si tu bloque y la gran mayoría de los fichajes tiene, relativamente, poca experiencia en la categoría. Más aún si eres uno de los primeros candidatos a luchar por no descender. Todo ello, por ahora, es lo que está haciendo que la Penya Deportiva sea la revelación del Grupo I en la categoría de bronce del fútbol español. El conjunto ibicenco, tras diez jornadas de competición, se encuentra en cuarta posición con veinte puntos. La mitad de la permanencia está en el bolsillo. Ahora toca soñar. Y es que los de Raúl Casañ son un bloque sólido y con una pegada increíble. Prueba de ello está su último partido en Santa Eulalia, con remontada incluida ante el Langreo en uno de los partido más trabajados para los ibicencos que terminó 3-1 a su favor.

Dicen los tópicos que siempre hay que esperar entre diez y quince partidos para ver cuál es tu objetivo en una temporada. Pues bien, tras estar varias jornadas liderando la clasificación, la Penya Deportiva tiene derecho a soñar. Por grupo de jugadores y, sobre todo, por el juego que realizan partido tras partido. Los Fraile, Pepe Bernal, Pipo, Nacho o Cristeto pueden llevar en bolandas a un equipo que si mantiene está dinámica positiva -solo dos derrotas en diez jornadas- luchará por entrar en los puestos de ascenso a Segunda División. Queda muchísimo por jugarse, pero también es interesante centrarse en otros aspectos. Por ejemplo en que el equipo ibicenco es el más goleador de la categoría incluso por delante del líder, el Atlético Baleares. La Penya Deportiva suma 21 goles. Eso sí, el Atlético de Madrid B ha anotado 25. En la faceta defensiva sea donde los de Casañ deben aplicarse más. Con eso trabajado y con un equilibrio en las próximas jornadas, los ibicencos no solo no serán candidatos a descender, sino que tendrán opciones de jugar el play-off de ascenso. Porque lo que está claro es que esta Penya Deportiva se ha ganado el derecho de seguir soñando.