Hace ya un par de meses desde que Takefusa Kubo aterrizó en Palma para jugar en el Real Mallorca en calidad de cedido durante una temporada. Desde su llegada, el joven jugador nipón ha ido integrándose en la dinámica de un equipo que le acogió con los brazos abiertos desde los primeros días, mostrando así a ‘Take’ el grado de confianza que toda la plantilla le deposita a sabiendas de su categoría.
La calidad se abrió pasó y Kubo, tras entrar desde el banquillo en sus primeras jornadas como jugador bermellón, encontró un sitio en el once de Vicente Moreno. Tras el partido en Getafe, donde entró a los 20 minutos por una inesperada indisposición física de Salva Sevilla, el japonés disfrutó de dos partidos en los que disputó todos los minutos, ante Atlético de Madrid y Alavés.
O no dio el nivel esperado, o simplemente Vicente Moreno decidió que los indicados en la jornada posterior debían ser otros, pero la cuestión es que, en el último encuentro de liga ante el RCD Espanyol, Kubo volvió a sentarse en el banquillo y tuvo su oportunidad en la segunda parte. Y entonces, algo hizo ‘click’. El japonés no sólo puede aportar calidad de refresco en segundos actos o en momentos de bloqueo táctico, sino que además, como si de un gran ídolo mallorquinista se tratara, es capaz de (re)despertar al público en el instante en el que toca el verde con el primero de sus botines.
¿Puede la figura de ‘Take’ asemejarse a la que tuvo Aridai en la temporada pasada? Comparaciones aparte y teniendo en cuenta que el canario había deshecho algún entuerto más que el atacante asiático a estas alturas de temporada, al Mallorca le podría venir bien encontrar un reflejo futbolístico en la banca en el que apoyar el peso de su vertiente ofensiva en situaciones de parálisis sobre el tapete. Con Aridai entrando desde el banquillo se consiguió un complemento perfecto que le daba un plus al equipo y que, al acabar la temporada, rozó una suculenta cifra de goles que bien valieron unidades importantes.
Sin duda, habrá que tener en cuenta a Kubo como un activo importante para luchar por el objetivo pero, ¿encontrará su sitio en el once o lo hará como complemento para cuando se llega al ecuador o casi al final de la actuación? Todo dependerá de él y de Vicente, reconocidísimo por saber sacar el máximo nivel a cualquier futbolista, encontrando en ellos un contexto perfecto en el que potencien sus cualidades al máximo, para el bien particular y colectivo.