Casi todo quedó claro en dos horas de auténtico fútbol y de nervios en LaLiga y lo que podemos decir es que Villarreal, Levante y Valladolid salvaron los muebles y podrán disfrutar de tranquilidad en la última jornada. También lo tiene cerca el Celta, que incluso podría hasta perder, porque el Girona -tras su derrota- es virtualmente conjunto de Liga 123. Además, el Valencia le robó la cuarta plaza al Getafe y depende de sí mismo para ir a la Champions. El Madrid, de nuevo lamentable, perdió en Anoeta.
Tarde de transistores, tarde de nervios y diez partidos a la misma hora, lo que hacía muchos años que no se podía ver. El fútbol volvió al pasado con los horarios fijados y la emoción se vivió desde el pitido inicial, allá por las seis y media de la tarde. Lo más importante y donde más cambios se dieron fue en la pelea por evitar la plaza de descenso que aún queda libre. Hubo minutos de alegría y de tristeza para todos porque los marcadores fueron cambiando conforme pasaban los minutos, con el añadido del VAR, que funcionó a tope durante toda la tarde.
El Valladolid salió del atolladero tras derrotar a un Rayo Vallecano que ya no se jugaba nada. Se pusieron pronto por delante los pucelanos, que sufrieron al final de la primera mitad y que vieron igualada su ventaja tras una salida intensa del rayo tras el paso por los vestuarios. Pero Sergi Guardiola, en los minutos finales, consiguó poner el 1-2 en el marcador y terminar con una temporada de sufrimiento casi de un plumazo. El equipo de Ronaldo y de Sergio ha logrado un éxito importante con un bajo presupuesto incluso una jornada antes de la conclusión. Ahora tendrá tiempo para preparar la próxima campaña y, de paso, para apuntalar el equipo. También el Villarreal consiguió la paz al derrotar al Éibar por la mínima. Hasta la segunda mitad no se pusieron por delante los amarillos, que incluso encajaron un gol a falta de diez minutos que les podía complicar el futuro pero que el VAR se encargó de anular con justicia. Victoria importante tras una temporada muy mala. Ahora llega el tiempo de la reflexión y de buscar fórmulas para no volver a situaciones similares. Y el que más sufrió, el Levante, retorna a su tierra henchido de orgullo y con la salvación en el bolsillo. Además, el conjunto levantino tuvo que luchar contra viento y marea. Comenzó perdiendo, logró empatar poco después y casi al final del partido marcó el segundo por mediación de Bardhi. Pero minutos antes, el colegiado había señalado un penalti a favor del Girona y expulsado a Coke, pero desde el VAR le indicaron a Gil Manzano que no había pasado nada y que no había penalti en la jugada. Por cierto, a mí también me pareció que la decisión del trencilla había sido equivocada. Con el triunfo del Levante -su salvación- había que mirar la otra cara de la moneda, el Girona, que queda muy tocado y prácticamente hundido. Está a tres del Celta (que juega en casa ante el Rayo y necesita un sólo punto e incluso podría perder si no lo hace por goleada) por lo que necesita golear en Vitoria y esperar. Si tiramos de lógica será el tercer damnificado de la temporada.
Por arriba, en la lucha por la Champions salió vencedor -de momento- el Valencia, que venció al Alavés y que se aprovechó de la derrota del Getafe en el Camp Nou. Lo tiene en la mano y sólo necesita calcar el resultado de los madrileños, quienes lo intentarán hasta el final. El Sevilla se queda casi sin opciones tras su empate en el Wanda Metropolitano. En cuanto a la Europa League, partirá con ventaja el Athletic, que sólo necesitará un punto para obtener la séptima plaza. Pero lo va a tener difícil porque visita al Sevilla, que incluso buscará la quinta plaza para evitarse alguna eliminatoria en agosto. Además, el vencedor del Espanyol-Real Sociedad le podría quitar la plaza. Por tanto, varias combinaciones todavía aunque la ventaja ahora mismo está en Bilbao.
Por lo demás, el Betis derrotó al Huesca con dos golazos de Joaquín, el segundo ya muy prolongado el descuento. Pudo ser el último partido de Setién al frente de los verdiblancos porque volvió a escuchar pitos de una afición que acudió en un número muy bajo al Villamarín. Señal de hastío y cansancio con la temporada. Y el Real Madrid salió vapuleado de Anoeta tras otro partido deplorable. Fue expulsado Vallejo y el VAR le salvó de otro tanto encajado. Sólo salva Brahim, que puso un choro de aire fresco en el campo y fue capaz de marcar un golazo para abrir el marcador. Después llegó el vendaval donostiarra, que no dio opciones a los de Zidane. Por cierto, el Madrid pide a gritos que finalice la temporada. Sólo le queda el último trago la próxima semana ante el Betis. Además, recordar el triunfo del equipo femenino de la Real Sociedad en la final de la Copa de la Reina tras un gran partido ante el campeón liguero, el Atlético de Madrid. Granada, sede de la final, fue una fiesta con más de 17.500 personas en el campo que reflejaron la importancia y el auge de la Liga Iberdrola y del fútbol femenino español.