Basta con echarle un vistazo a la tabla de resultados del conjunto bermellón para darse cuenta de ello. Y es que si omitimos los partidos ante Albacete y Tenerife, lo que nos queda es un código binario de manual. Como si de una máquina se tratara, los de Vicente Moreno funcionan a base de unos y ceros:

Fuente: MisMarcadores

Lo que se traduce en un equipo sólido, pero al que le cuesta horrores transformar en goles las ocasiones que genera. Y así lo demostraron una vez más Dani Rodríguez, Aridai o Salva Ruiz este último fin de semana en el Nuevo Estadio de Los Cármenes. Allí gozaron de oportunidades claras, muy claras, pero que quedaron en nada tras cargar sus disparos cual escopeta de feria: con ganas, pero sin puntería alguna.

De ese modo dejamos atrás la victoria frente al Tenerife en casa, la única vez en la que el Mallorca ha sido capaz de perforar, en más de una ocasión, la portería contraria. Nos falta gol, de eso no cabe ninguna duda. Pero cuidado, porque olvidar de dónde venimos sería un error, y este equipo merece reconocimiento.

A los de la isla se les ve comprometidos, dejándose el alma en cada disputa y sabiendo qué necesita el encuentro en cada momento —criterio, señores, juegan con criterio—. Algo que no ocurría en Son Moix desde hace muchísimo tiempo, no hasta la llegada de Vicente Moreno. Es por eso que, aunque nuestros marcadores estén repletos de unos y ceros, debemos estar satisfechos.

Porque el RCD Mallorca, tras nueve jornadas de liga, sigue instalado en puestos de play-off sin que ningún rival haya podido pintarle la cara. Demostrando estar en la zona noble por méritos propios, por buen juego. Estamos hablando de un equipo recién ascendido —ojo—. Así que nuestra eficacia será la que es pero, ¿qué queréis que os diga? Esta máquina ilusiona.

P.D.: 01010011 01100101 01101101 01110000 01110010 01100101 00100000 01100001 01101101 01110101 01101110 01110100