La trigesimoquinta jornada de campeonato en el Grupo III de la Segunda División B está a punto de empezar y el Real Mallorca de Vicente Moreno encara un trascendental partido ante el Olot en su sprint definitivo por liderar la clasificación antes del sorteo de los play-off, donde el equipo bermellón va a a estar. Pero para el conjunto catalán que visita, Son Moix por primera vez en su historia, será también una final por conseguir su objetivo particular; la permanencia un año mas en la categoría de bronce del fútbol español.

Cuatro partidos. Eso es lo que separa al conjunto palmesano del liderato final y del posterior acceso a los play-off se ascenso a Segunda. Con el average favorable ante sus inmediatos perseguidores, el Mallorca afronta sus cuatro últimas finales sabiendo que con sumar el 50% de las unidades es suficiente. Olot, Sabadell, Badalona y Deportivo Aragón. Un calendario factible para hacer los deberes, con rivales a priori inferiores, pero que también se están jugando muchas cosas. Un primer y penúltimo paso hasta la cima, este domingo, en Son Moix y ante el Olot de Raúl Garrido.

Un rival inferior siempre te puede complicar. Curiosamente, los equipos de abajo son los que más han hecho sufrir al equipo bermellón en su propio feudo. Aragón, Peralada, Formentera y alguno más ha dado más de un susto a la parroquia mallorquinista cuando nadie vaticinaba dichas proezas. El Mallorca deberá desplegar el mejor juego que atesoran las botas de sus jugadores para poder doblegar a un equipo correoso y con un bloque defensivo compacto y que ya sabe lo que es sufrir las acometidas de los rojillos, aunque también saben como minimizarlo en daños, ya que en la ida el resultado final fue de tablas. Y sin goles. El final de liga cada vez está más cerca y será el propio Mallorca el que decida como quiere culminar esta brillante e histórica temporada.