Han bastado dos partidos del europeo sub-21 y un final rutilante de temporada con el Real Madrid para confirmar lo que ya todos intuimos hace mucho tiempo: Marco Asensio va camino de marcar una época en el fútbol español.
Talento, encanto, calidad, todo lo tiene el mallorquín, que esta firmando unos números impresionantes este fin de temporada. Después de obtener la Champions con el Madrid su objetivos se centra en devolver el Europeo sub-21 a España. Sólo dos partidos han dejado claro que ‘La Rojita’ no va de farol y que es uno de los favoritos del campeonato. Y aquí es donde ha aparecido la estrella de Asensio. Se siente cómodo en el grupo y puede desarrollar su juego con continuidad y con un desparpajo impropio para su juventud. Ha deslumbrado iniciando el juego desde la derecha, llegando desde atrás o partiendo por el carril izquierdo. Ha recordado al mejor Laudrup, ante Portugal, con sus pases al hueco mirando al graderío y mantiene esa mirada infantil que recuerda que aún es un niño.
Su progresión ha sido mayúscula en los dos últimos meses. Sin duda, jugar en un grande como el Madrid imprime un carácter especial, destacar es aún más complicado porque muchos no aguantan la presión y sucumben con rapidez, pero han sido sus ganas de jugar, de demostrar su calidad, lo que le ha llevado a no abandonar y pelear por conseguir un puesto entre los mejores. Poco a poco, con esfuerzo, trabajo duro y a base de humildad ha ido sacando gota a gota su calidad, que ahora están degustando los seguidores del Europeo sub-21. Además, los elogios no le han devorado y mantiene los dos pies en el suelo y la cabeza perfectamente amueblada.
Pero como siempre se dice, lo mejor está por llegar. Con sólo 21 años ya tiene a los aficionados y a los técnicos a sus pies y un contrato en vigor que puede ampliar en pocas fechas hasta 2023. Costó 3,9 millones de euros hace sólo tres años, pero su valor ya se ha multiplicado al menos por veinte. La próxima temporada puede ser la de su consagración. Marco Asensio, ese niño mallorquín que soñaba con jugar al fútbol, ya es una realidad.