El partido del domingo contra el Girona es un duelo de contrastes, donde la principal diferencia entre los dos equipos es el gol. El conjunto catalán, con diez dianas, es el máximo goleador de la categoría, mientras que el Mallorca, con tan solo una, es el equipo que menos goles marca de toda la competición.
Llegamos a la quinta jornada de liga y el Mallorca solo ha conseguido perforar la portería contraria en una ocasión, y eso que es el segundo equipo que más tiros dispara (48), solo superado precisamente por el Girona (50). Es una evidencia que el Mallorca está peleado con el gol, y esta situación ha llevado a los de Fernando Vázquez ha situarse en la cola de la clasificación de Segunda División con dos puntos, los conseguidos contra el Cádiz (1-1) a domicilio y contra el Oviedo (0-0) en casa. El autor del único gol mallorquinista es el delantero Óscar Díaz, cuyo único recambio natural en estos momentos es el joven de 22 años Adrià Dalmau, ya que Lekic deberá permanecer al menos cuatro semanas más de baja por culpa de una lesión en el pie.
En un extremo opuesto, solo en cuanto a goles, se encuentra el Girona. Entre Sandaza (1), Pere Pons (1), Portu (1), Borja García (2) Rubén Alcaraz (2) y Longo (3) suman diez goles y hacen del Girona el equipo más anotador de la categoría. Sin embargo, esta cifra no le vale al conjunto catalán para colocarse entre los seis primeros, ya que con 9 goles en contra son el equipo que más encaja de toda la liga. El Mallorca, con tres, es de los que menos recibe. Así pues, el Girona es décimo en la clasificación después de empatar dos partidos, ganar uno y perder otro.

Pablo Machín cuenta con un amplio abanico de posibilidades en ataque. Después de la salida de Jaime Mata al Valladolid, el movimiento más destacado fue el regreso de Fran Sandaza, que la temporada pasada probó suerte en la liga japonesa después de marcar 16 goles en su primera etapa blanquivermella. Por otro lado, Samuele Longo es quizás la apuesta más arriesgada que ha hecho el conjunto catalán este verano, y parece que de momento le está saliendo bien, pues ya lleva 3 goles y es el pichichi de su equipo después de que el año pasado no fuera capaz de marcar ninguno en los 19 partidos que jugó con el Frosinone de la Serie A.
Son cifras de contraste. El Mallorca poco más puede hacer que esperar a que cambié su suerte de cara a gol, mientras que el Girona espera detener la sangría goleadora que le impide seguir escalando posiciones en la tabla.