“Nos falta eso, pues ganar los partidos”. Sintetizándolo al máximo es la frase que se le atraganta al Mallorca en estas tres primeras jornadas. Esta vez, el míster gallego llegó y sentó delante de los micrófonos sin el peso ni la presión del primer encuentro fallido de la temporada. El aplauso generalizado de la afición al concluir los noventa minutos fue para el de Castrofeito lo “más bonito de hoy”, declarando también que “nosotros trabajamos para la gente y hoy sin haber ganado el público lo reconoció con un aplauso y eso me satisface”. Además preguntado por los primeros treinta minutos del equipo, de los más excelsos desde hace mucho tiempo en Son Moix, él lo califica de “espectacular” aunque argumentó algunos errores del conjunto bermellón.
El problema es uno pero es el de más capital: el gol. Sin embargo, Fernando Vázquez propone un análisis para retirarle peso. “Quizás es ese toque final. Ese último apartado de ganarle el costado, las espaldas al rival y todavía allí no tenemos la luz suficiente”, prosiguiendo con el enfoque de que “la lectura del partido es que el Mallorca tuvo ocasiones y no las aprovecho no que al Mallorca le falta gol”.
Por eso, con la ausencia de gol, Vázquez quiso remover el ataque en busca de poder “aumentar el volumen de presencia en el área”. Metió a un hombre más en punta, Lekic, junto a Brandon que no fue de la partida y que entró por Óscar Díaz. “Intenté tener a Culio y a Juan Rodríguez por fuera para meter centros sin llegar a la línea de fondo”, afirmaba el técnico gallego que, finalmente, concluyó con un mensaje positivo hacia su plantilla. “Dominamos los partidos con cierta solvencia. Somos capaces de someter a los rivales con la pelota y nuestro portero consigue hacer solo una parada y eso se tiene que convertir con victorias”.