Messi nos tiene acostumbrados a marcar las
diferencias dentro del terreno de juego. La velocidad, la chispa, el descaro,
siempre desequilibrante, capaz de hacer gol en las situaciones más increíbles, pero, su principal virtud es el oportunismo que ha venido
mostrando en los últimos años, apareciendo en los momentos más críticos para tirar del equipo y llevarlo a la senda del éxito.

No obstante, a lo largo del Mundial, no ha
habido más que algún destello durante la fase de grupos  de éste Messi enérgico
y oportunista, donde con cuatro goles (Bosnia, Irán y Nigeria (2)), hizo creer a Argentina de que había recuperado su mejor versión. Pero nada más lejos de la realidad, Messi no apareció durante 
el resto del campeonato y su selección le echó
en falta, y es debido a esto  por lo que sorprende la decisión de la FIFA de otorgarle el premio al
mejor jugador del Mundial, incluso el propio Blatter quedó sorprendido: ‘Me  sorprendió la elección de Messi como mejor jugador del Mundial’ .
Al  margen del
famoso debate  de  si es  el  mejor  jugador  del  mundo  o  no , la realidad  es que ha  habido jugadores con mucha más trascendencia durante el Mundial.  Sí,  me refiero por ejemplo a  James Rodriguez, máximo
goleador del campeonato con seis tantos que sirvieron para llevar a
Colombia  a cuartos haciendo  el mejor
papel de su historia.  O,  Arjen Robben, que  fue  el timón
de la nueva ‘Orange’,  y sin duda el jugador más desequilibrante del Mundial. Y, ¿Toni Kroos?, el  joven  centrocampista
alemán ha sido el jugador mejor valorado
por  la FIFA,  y el principal  candidato  al galardón
de mejor jugador del Mundial.
En definitiva,
varios candidatos  para hacerse con el
galardón que recibió un mediocre
Messi.