En el Molinón, a las 17:00, horario torero o más bien
horario futbolero, se enfrentó el Sporting al colista, un Girona, que por lo demostrado en el campo, no debería estar en los últimos puestos, pero es que por lo demostrado en los campos, ni el Girona debería estar último, ni el Sporting tercero, ni nada similar.
Venimos con el regusto de haber visto un partido en
el Bernabeu, un 3-4 vibrante, y me tenéis que perdonar si soy un poco crítico con lo visto hoy en el Molinón, o esta mañana en Zaragoza en el partido del Depor.
Evidentemente cobra más Ronaldo o Messi, que todo el
plantel de jugadores de cualquier equipo de segunda, pero eso no es óbice para asistir, en el caso de los gijoneses, a un aburrimiento tras otro, al menos en el Molinón, en los últimos meses.
Cualquiera dirá que nos quejamos de vicio, ya que
vamos terceros, pero repito, podría el Girona ir tercero, y no pasar nada, y el Sporting, sin los 29 goles marcados por los dos serbios, Scepovic pichichi con 21, y Lekic con 9, os aseguro que estaría ya descendido a segunda B.
Después de quejarnos amargamente, porque vamos los
terceros, vamos a comentar un poco como fue el partido.
Comenzó el Sporting con muchas ganas, después del
espantoso ridículo realizado el pasado sábado en Jaén (ojo, no lo digo yo solo, lo dijo el míster en rueda de prensa).
Pero como siempre, cualquier equipo que pasa por el
centenario Molinón, con dos o tres toques mete miedo a los jugadores, espectadores y hasta a los patos del estanque que rodea el campo.
Aun así, un gran Lekic culminó una jugada preciosa de
todo el equipo, digna de mostrarse a los guajes. Minuto 24, el Sporting por delante.
Como ha pasado en los últimos no sé cuantos partidos,
marca el equipo, se duermen en los laureles, y 9 minutos más tarde el Girona, por medio de Ortuño, en una colectiva caraja, una más de un millón, por parte de la defensa local, consiguió el empate.
Lo que otros días, con una afición muy disgustada
pitando a casi todos, hubiera sido la debacle, cambió radicalmente en los minutos 37 y 38, seguidos, con gol de Scepovic, y otro de Lekic, que se regateó hasta a sí mismo, para poner un 3-1 en el marcador.
Por una vez en tiempo, el míster, experto el lides
culinarias, aleccionó a los suyos en el descanso, y consiguió dormir el partido, de tal manera que en la segunda parte solo hubo un par de oportunidades por banda, y por tanto no haremos mas mención al asunto.
El Sporting se coloca tercero con 49 puntos, a 4 del
Depor, ascenso directo, y sacando uno a Las Palmas, con el cual jugará en el Plus el domingo a las 1200
Os puedo asegurar, que no pienso ver el partido, ya
que es estresante ver al Sporting fuera de casa.
Pero contad con una crónica lo más ajustada posible a
la realidad. Carlos Amado |
